Si no fuese por la magnética presencia de Hugh Grant y esa sonrisa suya, entre sarcástica e inmisericorde, que en un contexto tan macabro provoca verdadero pavor, “Heretic” no pasaría de ser considerada una peli de miedo de serie B.
Con una puesta en escena por momentos demasiado teatral, en la que el actor británico se mueve como pez en el agua, la película promete mucho más de lo que ofrece y su presentación como un thriller psicológico, tan escalofriante como inteligente, que pone en la mira a la religión, se desinfla rápidamente hasta que, al final, naufraga por un exceso de truculencia y efectismo, como sucede a menudo en este tipo de género cinematográfico.
Estrenada en 2024, la cinta ha llegado a las plataformas de streaming, donde ha sido recibida con gran expectación por los espectadores, deseosos de asistir al calvario de las hermanas Paxton (Chloe East) y Barnes (Sophie Thatcher), dos jóvenes misioneras de la Iglesia de Jesucristo de los Santos de los Últimos Días quienes, buscando reclutar nuevos fieles, se verán obligadas a poner a prueba su fe al llamar a la puerta equivocada durante una oscura noche de tormenta siendo recibidas por el Sr. Reed, un encantador sociópata, estudioso de las religiones, que desafiará sus creencias y conocimientos teológicos, reteniéndolas en su fantasmagórica casa (una especie de laberinto dantesco con descenso a los infiernos incluido), acondicionada como si de un aterrador scape room se tratase.
La película da inicio con la inocente hermana Paxton y la ligeramente más mundana hermana Barnes, charlando acerca de cómo la pornografía y el acto de la penetración desprende el alma de las personas, con lo que nos hacemos una idea del desigual nivel de puritanismo de ambas jóvenes. Cuando la cámara muestra la parte trasera del banco en el que están sentadas, vemos un cartel de una publicidad de condones, lo que ya resulta un tanto premonitorio del nivel de obviedad y desatino al que nos abocamos. Sin embargo, nuestra curiosidad hace que nos sumerjamos sin dudarlo en esta historia, en la que se llegan a plantear cuestiones interesantes sobre cuál es la mejor religión, si existe un único Dios verdadero y si es éste un digno -y sobre todo fiable- depositario de nuestra fe.
Los directores Scott Beck y Bryan Woods -realizadores de “Un lugar tranquilo” (A Quiet Place, 2018) o “La casa del terror” (Haunt, 2019)- juegan con el paralelismo entre la premisa de la que parte su argumento y el cuento infantil de “Hansel y Gretel”, cuando el Sr. Barnes engaña a las incautas misioneras, ofreciéndoles té y un delicioso pastel de arándanos que supuestamente estaría cocinando su inexistente esposa en la cocina, para que accedan a entrar en su casa, a sabiendas de que las predicadoras mormonas tienen prohibido visitar a hombres solos. Pero evitan convertir al Sr. Reed en un vulgar secuestrador que maltrata físicamente a sus víctimas. Su método de tortura es mucho más sutil -al menos durante la primera mitad de la cinta- y su única arma es la palabra, como perverso elemento corruptor, manipulador de mentes e inductor de estados emocionales alterados.
Lo que comienza siendo un incómodo debate religioso en el que las hermanas se sentirán dialécticamente acorraladas, concernidas y cuestionadas en su fe mientras intentan entender qué es lo que está pasando, poco a poco se convierte en algo mucho más siniestro, desquiciado y perverso, que hará que acaben siendo presas de la tensión y el nerviosismo al saberse atrapadas en ese cavernosa casa sin ventanas, con forraje de hierro en las paredes para impedir la conexión con el exterior, mientras un extraño de impecables modales y aspecto de profesor jubilado, las desafía intelectualmente, estableciendo disparatadas analogías entre la religión y los juegos de mesa para demostrar que las religiones se copian unas a otras, como Radiohead copió a The Hollies en su mítica “Creep” que no deja de ser un plagio de “The Air That I Breathe”; y equiparando el proceso de expansión de la fe con las estrategias de manipulación comercial.
“El hombre se hace verbo, que diría la Biblia, y al terror físico de la Casa Encantada se suma el terror lingüístico, en el que no faltan los chistes perversos sobre la ropa interior mágica”, escribe Rubén Romero Santos en Cinemanía. “Se inicia así la peor de las pesadillas, un juego macabro guiado por un casi soliloquio de Grant ante las pavisosas feligresas, tan desconcertadas y apabulladas por lo que escuchan acerca de los diferentes credos, la invención del Monopoly o la línea que une a The Hollies con Lana del Rey, como los propios espectadores”.
Aunque se ha promocionado como una película de terror claustrofóbico y religioso, con un villano erudito, “Heretic” no tiene mayor conexión con la religión que la locura de su protagonista, obsesionado con la pregunta existencial que debe formular a las dos jóvenes evangelizadoras que mantiene en cautividad, quienes deberán elegir entre si creer o no creer, forzadas por el instinto de supervivencia.
Las interminables disquisiciones de ese señor inglés que con tono amable y perturbador cuestiona la interpretación que las distintas iglesias han dado a los textos sagrados o diserta sobre sistemas de creencias paganos y figuras mitológicas de la antigüedad no tienen mayor profundidad intelectual que los devaneos de Dan Brown en “El código Da Vinci”. Pero la mascarada está lo bastante bien montada como para despertar el interés de algunos incautos.
Lástima que lo vaya perdiendo a medida que se van introduciendo en la trama elementos innecesariamente truculentos y que su desenlace resulte tan inverosímil, como exagerado y sangriento.
Como decía al inicio de esta reseña, si la película se mantiene a flote, es sobre todo gracias a la soberbia interpretación de Hugh Grant, quien parece haberse divertido de lo lindo dando vida al maléfico Sr. Reed. Es él quien dignifica la propuesta y sostiene todo el entramado de suspenso con igual dosis de descaro, que de maestría y oficio, haciendo lo que mejor se le da: ser él mismo.






























Título original: Heretic
Año: 2024
Duración: 110 min.
País: Estados Unidos
Dirección: Scott Beck, Bryan Woods
Guion: Scott Beck, Bryan Woods
Reparto: Hugh Grant, Sophie Thatcher, Chloe East, Topher Grace, Elle Young.
Fotografía: Chung Chung-hoon.
Música: Chris Bacon. Edición: Justin Li.
Compañías: Beck Woods, Catchlight Studios, Shiny Penny Productions, A24
Género: Terror. Thriller psicológico. Religión.

