Decía León Tólstoi en «Anna Karenina» que “Todas las familias dichosas se parecen, pero las infelices lo son cada una a su manera”. Jim Jarmusch (Dead man), en cambio, opta por lo opuesto en su último trabajo cinematográfico, Father Mother Sister Brother, la cinta ganadora del León de Oro en la última edición del Festival de Venecia, en cuyo título juega a la rima consonante. Aquí, las familias comparten patrones universales —pesados silencios, conversaciones truncadas, secretos nunca revelados y un afecto a prueba de decepciones y abandonos—y lo que las distingue son detalles minúsculos, que tienen que ver con su origen e idiosincrasia.
La película está estructurada en tres capítulos:
En “Father”, Jeff (Adam Driver) y Emily (Mayim Bialik) viajan a la casa de su padre (Tom Waits) un personaje taciturno, caótico y algo excéntrico, al que no ven desde hace algún tiempo pues, desde que enviudó, vive casi como un ermitaño en una zona boscosa y apartada de Nueva Jersey.
“Mother” traslada la acción a la Dublín lluviosa y de ladrillo donde Timothea (Cate Blanchett) y Lilith (Vicky Krieps) son dos hermanas que, una vez al año, cumplen el ritual de visitar a su madre (Charlotte Rampling) -escritora de éxito- para tomar el té las tres juntas.
Y “Sister Brother” se sitúa en la París decadente y multiracial del distrito nueve, donde dos hermanos gemelos Skye (Indya Moore) y Billy (Luka Sabbat), vuelven al apartamento de Pigalle de sus aventureros padres, fallecidos en un accidente de aviación, para recoger sus enseres y vivir juntos el duelo de su pérdida.
Más que una comedia o un drama convencional, el director más rockabilly del cine independiente estadounidense -quien ya había explorado esta forma fragmentada de narrar en Mystery Train, Noche en la Tierra y Coffee and Cigarettes– recrea un tríptico, en el que la incomunicación es la premisa común a las tres historias, que funcionan de manera independiente, pese a estar interconectadas a través de pequeños detalles recurrentes: los viajes en distintos modelos de coche, los brindis con bebidas inapropiadas (agua, té), los Rólex (de pega o reales), el color rojo de las vestimentas, los skateboarders (como anhelo de la rebeldía juvenil perdida), la frase “Bob’s your uncle” o la canción “Spooky” que resuena como un eco nostálgico en todas ellas, transformando lo banal en leit motiv.
Su estilo narrativo es el de siempre: minimalista y contemplativo, casi la “anti-acción” (como el propio Jarmusch lo describe), con diálogos intrascendentes y un sentido del humor que nace de lo absurdo de las situaciones.
El elenco es soberbio en su contención: Tom Waits (inmenso) con esa voz ronca que dan la noche y los tugurios. Charlotte Rampling (sofisticada, perfeccionista e inquisitiva), tiene intelectualizada la maternidad, pero desconoce por completo la vida de sus dos hijas (Blanchett y Krieps), que parecen nacidas de úteros distintos de tan dispares que son. Al contrario que los dos hermanos gemelos (Moore y Sabbat), cuyas almas parecen conectadas por un mismo cordón umbilical.
“Jarmusch los junta en diferentes postales, para que hablen, para que callen; qué curioso el silencio, que aparece tanto cuando sobran las palabras, como cuando faltan”, escribe Marta Medina del Valle.
Y es que, en Father Mother Sister Brother se habla poco, pero se dice mucho. Los silencios no son vacíos narrativos, sino espacios de tensión emocional: miradas sostenidas, frases que llegan a destiempo, gestos mínimos (servir el té, abrir una ventana, ordenar una habitación).
En un año en el que el cine ha explorado con intensidad las dinámicas familiares en múltiples géneros —desde dramas introspectivos hasta comedias agridulces— Jarmusch apuesta por una narrativa casi documental, ofreciendo un retrato tierno y divertido de la familia, esa gente tan extraña.
Cada episodio aborda un vínculo distinto:
En Father, el conflicto es frontal pero reprimido: los hijos vuelven a una figura paterna que nunca fue cruel, pero sí ausente y engañosa. Más que un reencuentro paternofilial, la visita se asemeja a la de los Servicios Sociales. Los hijos interrogan sutilmente al padre, ya retirado, para descubrir si se encuentra bien de salud y si realmente vive casi en la miseria como aparenta. Jarmusch juega a la extrañeza, tanto en los diálogos como en el juego de sillas y los personajes no saben lo que hacer para no tener que mirarse a los ojos.
En cambio, las dos hermanas irlandesas se miran y se comparan, en busca de la atención materna, sonríen con la espalda tensa al sentarse a una mesa bellamente decorada y respiran aliviadas al ver que han llegado al final del encuentro. Lo contrario de esos hermanos que quieren que su abrazo dure eternamente, devastados ante la recién estrenada sensación de orfandad, mientras intentan descubrir quienes eran esas dos personas que los miran desde las fotos del pasado. ¿Qué ocultaban?
Uno de los grandes aciertos de la película reside en su relación con el tiempo. Los planos largos, las conversaciones intrascendentes que se dilatan y se interrumpen antes de llegar al punto crucial son toda una declaración de principios. Aquí el tiempo no cura las heridas; las deja al descubierto. Y, obligado a habitar esos silencios, el espectador participa de la misma incomodidad emocional que los personajes.
Pero que nadie espere grandes explosiones catárticas, moralejas ni resoluciones dramáticas, porque esta película no busca enfurecer, aleccionar ni condenar; tan solo observar, comprender y empatizar, para -a lo sumo- reconciliarnos con la idea de que probablemente nunca llegaremos a conocer del todo a nuestros padres ni a nuestros hijos. Pero no por ello dejaremos de amarlos, con sus virtudes y sus defectos.






















Título original: Father Mother Sister Brother
Año: 2025
Duración: 110 min.
País: Estados Unidos-Irlanda-Francia
Dirección y Guion: Jim Jarmusch
Reparto: Tom Waits, Charlotte Ramplin, Adam Driver, Vicky Krieps, Cate Blanchett, Mayim Vialik, India Moore, Luka Sabbat...
Música: Jim Jarmusch
Fotografía: Yorick Le Saux, Frederick Elmes
Compañías: MUBI, The Apartment, CG Cinéma, Animal Kingdom, Fís Éireann/Screen, Screen Ireland, TYM Productions, badjetlag, Cinema Inutile, Cofiloisirs...
Género: Comedia dramática. Película de episodios. Familia.

